La cantidad de fresas que salía del huerto no era ni medio normal. Desde abril hasta septiembre, el huerto no paraba de dar fresas de dos variedades: Fresa della Val di Susa algo más dulzona, y la Fresa di Borgo San Dalmazzo algo más ácida y con un sabor más balsámico. Con lo que este plato de sorbete de fresas y rosas, acompañado de fresas aliñadas con sirope y una nada de vinagre, se convirtió en un recurso que utilizaba mucho y que a la gente le encantaba.
Un apunte sobre las fresas que me pareció curioso y de las temporadas de diferentes alimentos, es que obviamente no crecen lo mismo dependiendo del clima. Y aunque en Liguria las plantas de fresa comenzaban a crecer en febrero en el invernadero, y para abril estaban dando fresas a tope en el campo hasta septiembre; en Dinamarca, una vez que visité una granja que cultivaba fresas en “@Klippingegaard, me comentaron que las plantaban en junio y las mantenían todo el invierno bajo cubierta para que dieran fruto en junio del siguiente año durante los 3 meses que dura el verano. Con lo que fíjate en el coste de estas fresas. ¡Flipa!
RECETA: Sorbete de fresas y rosas, fresas aliñadas
INGREDIENTES
500 gr de fresas
300 gr de sirope simple
150 gr de sirope de rosas
2 gr de harina de semilla de algarroba (opcional)
Fresas
Buen vinagre (opcional)
Sirope de rosas
PASOS
Para el sorbete de fresas y rosas, ¡muy sencillo! algún día entraré a hablar sobre cómo formular y preparar helados y sorbetes de forma más profesional, pero esta receta es sencillísima y se consiguen unos sorbetes frescos y muy naturales, sin cristal alguno y que a mí me parecen top.
Básicamente es hacer un sirope simple en la cazuela, con la misma cantidad de agua que de azúcar, y mezclarlo con el puré de fresas que hayas triturado previamente bien fino. Todo fresquito, eh!
Yo utilizo una proporción de 500 g de puré de fresas por 450 g de sirope: en este caso, 300 g de sirope simple + 150 g de sirope de rosas (aproximadamente un ⅓).
Y como estabilizante le añado al mismo tiempo de triturar la mezcla, 1 cucharada de café (2gr) de harina de semilla de algarroba.
La semilla de algarroba es especialmente rica en galactomananos, un tipo de carbohidrato que tiene propiedades estabilizantes y anticristalizantes, comúnmente llamado goma garrofín y que se utiliza en helados y sorbetes. Esta harina no necesita calentarse para funcionar; simplemente hay que dejarla hidratar en frío al menos una hora en nevera. Me parece un estabilizante natural que funciona muy bien. Sin quitar valor a otras mezclas de estabilizantes para helados, que también están muy bien en su contexto.
¡También puedes hacerlo sin ningún estabilizante y quedará de lujo, siempre que el helado no se congele durante siglos!
En este punto, ya solo falta pasarlo por la heladera y mantenerlo congelado. Para servirlo, yo ponía una bola de helado en el plato y aliñaba las fresas con sirope de rosas y un poco de vinagre de Montemarino, un vinagre que se hacía a partir de un vino que se elaboraba en la hacienda en donde trabajaba a base de uva cortese. ¡Y a zampar!
¡El sirope de rosas se puede utilizar de muchísimas maneras! Otro día escribiré una receta de merengue super sencillo, hecho con sirope de rosas que hacía para acompañar fresas y frutos rojos, como si fuera un rollo Pavlova que también me gustaba mucho =).
A todo esto, esta receta de sorbete de puré de fruta y sirope, se puede replicar con otras frutas que estén en temporada y otros siropes: por ejemplo, puré de melón con sirope de jazmín o sandía en agosto, albaricoque con azahar, peras cocidas con sauco, higos con hojas de higuera… Todos están que te mueres y siempre son un acierto!!