Bueno bueno, esto es un tema. Hacer siropes de flores es una cosa sencillísima, riquísima y que utilizo mucho desde hace tiempo! La primavera y el verano son las estaciones en que suelo hacerlos, y bien conservados me duran todo el año, incluso años. ¡Probadlo y os va a flipar!
Hacer siropes con flores, como de jazmín, saúco, cerezo, azahar, camomila, violetas o de hojas como las hojas de higuera secas, con pino, geranios… es algo que se ha hecho toda la vida y que, hoy en día, se mantiene mucho más en haciendas y sitios de campo, donde se tiene más acceso a todas estas plantas que os he comentado.
Las flores se pueden utilizar tanto en seco, como en fresco. Siempre que podáis secarlas al sol, en una secadora o como sea para luego usarlas durante el año, ¡es gloria! Algunas cambian más que otras de sabor, pero en general, bien guardadas en tarros una vez secas, funcionan muy bien.
A mí personalmente me gusta recoger las flores por la mañana, si todavía tienen algo de rocío mejor. Me da la sensación de que aguantan mejor el trote que llevan en el cesto y en el transporte y, también, que cuando están dormidas y todavía no han recibido los primeros rayos del sol tienen un aroma que han recogido durante la noche y que me gusta más.
En Liguria (Italia) es tradición hacer la receta de “Sirope de Rosas” en primavera. Es por eso que en el jardín del restaurante en el que trabajaba había plantadas rosas justamente para hacer sirope. Rosa Muscosa Centifolia y la Rosa Rugosa eran las que se utilizaban, aunque había muchísimas más. Estas rosas no paraban de florecer y florecer durante toda la primavera.
RECETA: Sirope de rosas.
INGREDIENTES
1 kg de azúcar
1 kg de agua
1 limón
20 rosas (sin tratar)
PASOS
Para hacer el sirope, recolectamos algunas rosas y extendimos todos los pétalos en una mesa, esto hace que los bichos que puedan tener dentro, se escapen. Mientras, en los fuegos, en una cacerola, fuimos haciendo el sirope simple, lo mismo de azúcar que de agua y la piel de unos cuantos limones. Cuando echa a borbotear, y el azúcar se ha disuelto, simplemente, hay que quitar las pieles de limón y echar todos los pétalos dentro de la cacerola.
Puedes tenerlos 10 minutillos infusionando fuera del fuego y colar si andas apurado. Pero en nuestro caso dejamos los pétalos dentro del sirope para siempre, pasando la mezcla a unos tarros bien esterilizados y los pasteurizamos.
Como digo, lo suyo es pasteurizar los tarros ya cerrados, hirviéndolos completamente cubiertos de agua durante 30 minutos desde que comienza a hervir. Con esto el interior alcanza unos 85–90 °C y se pasteurizan.
Si tienes un horno de vapor de calidad, olla a presión o autoclave, entonces podrás esterilizarlos a 121 °C durante uno 30 minutos.
Y si no los esterilizas o pasteurizas y tienes hueco en la nevera, te durarán unos 6 meses sin problema.