El término «folklore» proviene de las palabras inglesas «folk» (pueblo, gente) y «lore» (sabiduría, conocimiento), por lo que puede interpretarse como «el conocimiento del pueblo o de la gente».

MIKEL OLAIZOLA

Estudié Gastronomía y Artes Culinarias en el Basque Culinary Center. Desde entonces me he movido en diferentes trabajos entre cocinas, aulas, laboratorios, el campo y el mar. Y este camino me ha llevado moverme como lo hago hoy: normalmente con mis cuchillos, mi cesto y algún que otro artilugio listo para cocinar.

He trabajado en restaurantes tradicionales, bistrós y cocinas Michelin en Japón, Europa y Latinoamérica, aprovechando para visitar y conocer productores y artesanos allí donde iba.

Durante varios años formé parte del área de ciencia del Basque Culinary Center. Allí coordiné el Máster Universitario, el test kitchen y el laboratorio de desarrollo y tecnología alimentaria de la universidad.

Más adelante, cuando se estaba formando el área de research del restaurante Alchemist en Copenhague, me incorporé al equipo, participando en la creación del actual centro tecnológico Spora y en el desarrollo de sus líneas de investigación.

Tras esa etapa, decidí dejar de lado el mundo académico, el diseño de productos para empresas o de menús para alta cocina, y volver a centrarme en una relación más directa con la cocina artesanal y la cultura. Así que me trasladé a Italia para llevar el restaurante de la hacienda agrícola y vitivinícola La Cascina degli Ulivi.

Hoy trabajo como autónomo, cocinando junto a personas y proyectos que me motivan.

SERVICIOS

Colaboró con proyectos en los que puedo aportar mi experiencia como cocinero e investigador.

Pero, al final, todo se resume en cocinar y charlar.

Cenas privadas en Donostia, Kukuarri (Igeldo)
Casa tradicional, con jardín y vistas al mar.

Pop-ups y eventos
Colaboraciones en restaurantes y espacios culturales.

Talleres y formaciones
Fermentaciones, plantas silvestres, uso de enzimas o conservación de alimentos.

Asesoría en restauración y colab
Diseño y desarrollo de menús.

PROYECTOS

Próximamente.

PUBLICACIONES

Artículos científicos en colaboración con universidades, centros tecnológicos y restaurantes.

Nature Microbiology. Neurospora intermedia from a traditional fermented food enables waste-to-food conversion. Berkley, Alchemist Explore y Harvard

International Journal of Gastronomic and food Sciences. From lab to table: expanding gastronomic possibilities with fermentation using the edible fungus Neurospora intermedia. Berkley, Alchemist Explore y Harvard.

International Journal of Gastronomic and food Sciences. Pieridae family, from invasive species to new culinary ingredient. Alchemist Explore.

Frontiers in Sustainable Food Systems. Manuscript of Olive Leaf Waste Management. Basque Culinary Center y Harvard.

FOLKLORE
SILVESTRE
29 DE MARZO / SAN SEBASTIAN, ESPAÑA
Silvestre

Hace diez años, en Tokio, trabajé en un restaurante al que cada dos días llegaban unas cajas. Había una persona que nos mandaba estas cajas desde las afueras de Tokio, de un área llamada Satoyama. Eran cajas que traían asuntos silvestres: jaramagos, wasabi silvestre, flores de cerezo, de camelia, brotes de magnolios, hojas de todo tipo, kinome… No solo eran para cocinar, a veces también para adornar. Bulbos, semillas pimientas, puerrillos, ajos, halófilas. En fin, mil historias que iban cambiando cada dos o tres semanas y que utilizábamos y conservamos en la cocina.

Me pareció algo nuevo e interesante. Era como ir por ahí descubriendo cosas con las que cocinar, hacer bebidas, conservas y demás.

En aquel momento, lo que más me impresionó fueron los sabores. Los sabores de las cosas silvestres son diferentes. No hay más que probar una nuez de cultivo y una de bosque o comparar un tomillo u orégano silvestre con uno cultivado.

No hay que olvidar que gran parte de lo que hoy cultivamos procede de especies silvestres que han sido seleccionadas y domesticadas a lo largo del tiempo. Esto también es un tema.

Después de terminar de trabajar en este restaurante, me ofrecieron ir una semana con este señor recolector a Satoyama, para ver cómo trabajaba, así que cogí un tren y allá que me fui.

Yo en aquel momento flipaba. El señor sabía todos los lugares donde crecía cada cosa, cuándo y en qué momento estaba cada planta y qué utilizar de cada una de ellas. Durante una mañana podíamos ir a un prado, a una marisma y a una montaña para recolectar diferentes plantas, como el wasabi, que crecía cerca del río, bajo rocas de canto rodado. Claro, él sabía reconocerlas por sus hojas.

Su cocina también me flipó. Recuerdo recolectar con él unas pimientas de sansho en verde, encurtirlas y traerlas a España. Me acuerdo de una lubina a la pimienta verde que hice con ellas para una cena.

Desde entonces, he ido aprendiendo y afinando la vista y me sigue llamando mucho la atención que en cuanto aprendes a reconocer una planta nueva, empiezas a verla en todas partes: en la ciudad, en caminos insospechados, casi que, en los tejados.

Muchas veces se tiene lo silvestre como algo extraño, de moda, “hippie” o inaccesible, pero me gusta pensar que es una manera de romper con la homogeneización y la monotonía de los sabores y de los alimentos que consumimos. 

En España y en muchos otros lugares si que existe desde siempre un comercio de alimentos silvestres tradicionales que encontramos en mercados, tiendas y restaurantes. Por ejemplo, se consume desde setas, castañas, endrinas o nueces en la entrada del invierno, hasta tagarninas, piñones, cardillos, hinojos tiernos o espárragos a la salida. 

Con lo que este apartado de Silvestre solo pretende ir compartiendo algo de info para que cuando uno tenga acceso al campo y le apetezca recolectar, no tenga miedo a hacerlo y pueda identificar y utilizar alguna que otra cosa.